Presidente Electo, Nayib Bukele: No hay palabras que describan las cosas buenas que vienen para nuestro país

Por Redacción UH

El Presidente Electo, Nayib Bukele, concluyó este viernes la gira de una semana, que lo llevó a México y Estados Unidos, la cual calificó como de exitosa y esperanzadora para el futuro de El Salvador.

«La verdad, no hay palabras para describir todas las cosas buenas que vienen para nuestro país. Fue una agenda cansada, pero valió la pena mil veces», escribió la noche de este viernes, al tiempo que agradeció el interés de la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, en contribuir al progreso de El Salvador.

El Mandatario Electo centró sus esfuerzos en mejorar las relaciones con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, con quien se reunió el martes, y a quien le pidió que le ayude a generar oportunidades de empleo y emprendimiento en el país para que los salvadoreños no sean forzados a migrar a Estados Unidos.

Bukele además sostuvo un encuentro con empresarios mexicanos ante quienes se puso a disposición para que venga a invertir y a generar empleo en El Salvador.

En sus citas con altos funcionarios de Estados Unidos, el Presidente Electo también logró importantes ofrecimientos para aumentar la cooperación en lo político, seguridad e inversiones, todo con miras a parar la migración de compatriotas que se ven forzados a huir del país por la falta de oportunidades para tener una vida digna.

En la Unión Americana, Bukele también sostuvo encuentros con representantes de fundaciones y organizaciones privadas promotoras de inversiones estadounidenses en el extranjero, a quienes abrió las puertas del país para que incentiven a empresarios norteamericanos a que vengan a invertir.

Asimismo tuvo una cita con el presidente del BID, Luis Moreno, de quien solicitó sus buenos oficios para apoyara los esfuerzos que hará su gobierno para financiar todos los proyectos que piensa ejecutar de la mano con diferentes sectores productivos nacionales.

Bukele también dejó clara su determinada posición de alejarse de los regímenes dictatoriales de Venezuela y Nicaragua, así como de revisar las relaciones diplomáticas con China Popular, recién establecidas por el gobierno del FMLN, que ya va de salida, lo cual le valió el aplauso de las autoridades estadounidenses y la admiración, incluso de representantes y voceros de la derecha tradicional salvadoreña, que a través del partido ARENA y analistas pagados trataron a toda costa de evitar que se convirtiera en el próximo Presidente de El Salvador.