Gracias al efectivo nivel de respuesta, profesionalismo de los especialistas y a los recursos de primera generación con los que ahora cuenta el Nuevo Hospital Rosales, un salvadoreño pudo salvar su vida al ser atendido de emergencia tras sufrir una grave lesión con una pulidora.
De acuerdo con el informe, el paciente sufrió una lesion de miembro superior con dicha herramienta de trabajo, la cual le habría cortado las dos arterias principales del brazo (radial y cubital), generándole una grave hemorragia.
De inmediato, fue llevado directo al quirófano de emergencias, luego fue incorporado a ortopedia y después a cirugía vascular, donde se le realizó una cirugía de control de daños, y se logró salvarle la mano y la vida al detener efectivamente la hemorragia. El paciente se mantiene actualmente en observación y con todos los cuidados necesarios para su pronta recuperación.






