Banco Mundial reconoce a El Salvador como referente en transformación educativa

Por Redacción UH

El Banco Mundial destaca a El Salvador como un ejemplo de que las transformaciones educativas pueden comenzar a generar resultados en un período relativamente corto. En un análisis sobre la modernización del sistema educativo salvadoreño, el organismo resalta los avances alcanzados desde la implementación de una reforma integral iniciada en 2024.

De acuerdo con el organismo, la experiencia salvadoreña demuestra que una estrategia que combina tecnología, inteligencia artificial, nuevos materiales, evaluación constante y acompañamiento docente puede contribuir a mejorar las capacidades de los estudiantes. La iniciativa tiene como principales objetivos fortalecer el aprendizaje en lectura y matemática.

Como parte de este proceso, una evaluación realizada en julio de 2026 incluyó a 1,198 estudiantes de 171 escuelas. Los participantes alcanzaron 417 puntos en matemática, 462 en ciencias y 492 en lectura, cifras superiores a los promedios nacionales de 346, 385 y 366 puntos, respectivamente.

El Banco Mundial destaca particularmente el desempeño en lectura, al señalar que los estudiantes con 492 puntos pueden comprender textos más complejos, realizar inferencias y relacionar información ubicada en distintas partes de un texto. Según el análisis, estos resultados son comparables con los promedios de países como Suecia y Alemania.

Otro elemento resaltado por el organismo es la integración de la inteligencia artificial en el proceso educativo. El modelo busca que estas herramientas complementen el trabajo de los docentes, amplíen sus capacidades y les permitan dedicar mayor atención a las tareas que requieren experiencia y criterio profesional.

El programa pasó de un piloto en 10 escuelas a cerca de 1,000 centros educativos y tiene como meta extenderse progresivamente a los casi 5,000 centros públicos del país. El Banco Mundial reconoce que aún existen desafíos y que los resultados de las escuelas participantes no pueden generalizarse a todo el sistema, pero considera que la experiencia salvadoreña ofrece una señal alentadora sobre la posibilidad de acelerar la transformación educativa.