Paolo Chica: ¿Qué dirían si Donald Trump le ofreciera dinero a ISIS?

Por Redacción UH

En los últimos días, nos hemos concentrado en estar al tanto de las crisis geopolíticas, las tensiones entre EEUU-Irán y los penosos incendios en Australia. Si bien son temas de relevancia para todos, creo que hemos desviado nuestra atención de una situación que es de común preocupación para todos los salvadoreños. Es como si se nos hubiera olvidado que uno de los miembros más prominentes de nuestro parlamento, se reunió con los terroristas y les ofreció dinero a cambio de apoyo en sus intereses políticos.

Mientras en Medio Oriente matan a los terroristas, en El Salvador les ofrecieron millones de dólares y hoy caminan en la impunidad.

Si algo he podido expresar con profunda convicción en mis columnas pasadas es que no puede abrirse espacios de diálogos con el terrorismo. Con ellos no aplica el “buscar acuerdos de nación” porque al menos para El Salvador, el verdadero acuerdo de nación es unirnos para destruir totalmente a las pandillas que tanto han aterrorizado a los ciudadanos y sus familias.

Había un candidato presidencial, que por cierto tiempo en su campaña generó incertidumbre en cuanto a si iba a continuar con la famosa tregua entre pandillas o si le daría fin a esta. En una movida estratégica para subir en las encuestas su campaña le aconsejó grabar un spot de 30 segundos en el cual saldría diciendo un NO rotundo al terror, y así lo hizo. Textualmente nos dijo que “con los delincuentes no hay tregua” y si me permiten decirlo, en medio de un sentimiento de vergüenza, yo le creí. Y si bien en ese momento no podía apoyarlo con mi voto, acompañe a los más de 1.5 millones de salvadoreños que le dieron el voto a Norman Quijano para convertirse en en el presidente de nuestra nación.

Tan cierta es la idea de que la verdad siempre sale a la luz, tarde o temprano. Mientras tantos nos preguntábamos admirados acerca de la valentía que tomaba el retar en televisión nacional a los pandilleros, no sabíamos que esa misma persona que se adueñó de nuestra cruzada por la paz y el fin del terror, se había sentado a negociar con ellos, ofreciéndoles dinero y construyendo un genuino #PactoDeCorruptos.

Norman Quijano, quién en su momento fue el alcalde estrella en San Salvador y que estuvo a nada de convertirse en nuestro presidente, construyó su popularidad y credibilidad sobre cimientos de mentira, terror y sobre el dolor de tantas familias salvadoreñas. Ahora no solo esta agonizando políticamente, sino que es inevitable que pronto lo empiece a hacer judicialmente. Cada quien es esclavo de sus acciones y por lo que hemos podido ver, las acciones de Norman lo llevaron a pasar por uno de los peores fracasos que un hombre puede pasar; perder una elección presidencial y probablemente le llevarán a perder lo único que un hombre no puede perder. Su libertad.

Yo no se quién le esta asesorando en estos momentos de crisis pero lo cierto es que su estrategia falló. Sus acciones son como si Trump se arrodillara ante el estado islamico y ambos conjeturarán un una conspiración que afectara a todo Estados Unidos. Siendo eso, impensable.

Norman le juró a El Salvador que no había negociado con pandillas y que mucho menos les había ofrecido dinero. Tiempo después, su mentira salió a la luz. Él ha cometido, sin duda, una de las mentiras más aberrantes en la historia de la política salvadoreña.

Norman Quijano le mintió a un pueblo cansado de que le mientan. Un pueblo, que está a la espera de su primavera democrática.

Paolo.

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