S&P Global Ratings confirmó las calificaciones soberanas de El Salvador en ‘B-’ a largo plazo y ‘B’ a corto plazo, tanto en moneda extranjera como local, además de mantener una perspectiva estable, asimismo, la agencia también conservó en ‘AAA’ su evaluación de transferencia y convertibilidad.
La calificadora destacó la mejora de las condiciones de seguridad, al considerar que está contribuyendo a generar un entorno más favorable para la inversión y el crecimiento. S&P proyecta que la economía salvadoreña avanzará 4.4 % en 2026, después de que la inversión alcanzara cerca del 27 % del PIB en 2025.
La evaluación también resalta el desempeño de las finanzas públicas. Los ingresos del Gobierno aumentaron de 22.8 % del PIB en 2019 a 26.7 % en 2025, mientras que el balance primario pasó de prácticamente equilibrado en 2024 a un superávit de 1.9 % del PIB en 2025. Para 2026, la agencia prevé que este resultado positivo llegue al 2.6 %.
Otro aspecto señalado es la ampliación de las alternativas de financiamiento disponibles para el país. S&P identifica como fuentes potenciales a los organismos multilaterales, inversionistas institucionales nacionales y los mercados internacionales. El acuerdo con el FMI contempla $1,400 millones, mientras que otros organismos multilaterales aportarían aproximadamente $3,500 millones hasta 2027.






