El Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador sigue cobrando fuerza como un referente regional, luego que gobiernos de países como Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Colombia, entre otros, buscan replicar aspectos de su modelo para enfrentar la delincuencia organizada.
Mandatarios como José Antonio Kast de Chile, y Rodrigo Chaves, de Costa Rica, visitaron recientemente sus instalaciones con el objetivo de analizar en detalle su funcionamiento. Kast expresó su interés en aprender “cómo se ha logrado la pacificación en El Salvador” y evalúa alternativas de aplicación en el contexto chileno.
Colombia por su parte, abrirá el próximo mes de junio de este año el nuevo Establecimiento de Reclusión de Orden Nacional de Riohacha: una prisión que albergará a 1,722 reos; mientras que Ecuador puso en marcha una nueva ofensiva de seguridad con toque de queda nocturno en cuatro provincias golpeadas por la violencia y el despliegue de 75,000 soldados y policías.
La nueva fase del plan del presidente Daniel Noboa se apoya en medidas de excepción, similares a las ejecutadas en El Salvador, quien durante una visita oficial al país en 2024, enfatizó su interés por conocer sobre el Plan de Control Territorial y demás políticas implementadas por el Gobierno de Bukele. .
Las autoridades sostienen que este tipo de infraestructura permite aislar a líderes de organizaciones criminales y limitar su capacidad de organizar delitos desde el interior de las prisiones; por lo que diferentes líderes políticos han considerado que este megaproyecto fortalece la gobernabilidad, mejora la percepción de seguridad entre la ciudadanía y envía un mensaje firme frente a la criminalidad organizada en la región.






