El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó la construcción de un centro penitenciario de máxima seguridad en Morales, Izabal, como parte de una estrategia para reforzar el control del sistema carcelario.
La obra se ejecutará en un terreno previamente vinculado al narcotráfico, el cual será recuperado para fines de seguridad pública. Este nuevo penal tendrá capacidad para más de 2,000 reclusos, enfocado en el resguardo de perfiles de alta peligrosidad.
El proyecto se sustenta en el Decreto 11-2025, Ley Antipandillas, mediante el cual se autorizó al Ministerio de la Defensa Nacional y al Ministerio de Gobernación a desarrollar esta infraestructura como parte de las acciones contra el crimen organizado.






