El Fiscal General de la República, Rodolfo Delgado, informó que tras un aviso de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), iniciaron una investigación por el delito de defraudación a la economía pública, captación ilegal de fondos del público y lavado de dinero en contra de Gerson Orellana Ayala, propietario de la empresa Financiera CrediCash.
Durante los allanamientos en las agencias ubicadas en Chalatenango, Nueva Concepción y en la propia vivienda de Orellana, el Fiscal confirmó que se inmovilizaron $10,381,236 de diferentes cuentas bancarias; además se encontró dinero en efectivo, tanto en CrediCash como en el guardarropa del implicado, que suman un total de $38 millones.
«Solo en su vivienda esta persona resguardaba $7 millones en efectivo», confirmó Delgado, agregando que «se utilizó un mecanismo para dar una apariencia de legalidad a las diferentes inversiones que ingresaban a este esquema. Los contratos eran legalizados por un notario y eso dio confianza a las personas de que su dinero estaba protegido.»
El reporte fiscal detalló que CrediCash también funcionaba en la colocación de préstamos a los comerciantes informales del mercado de la ciudad de Chalatenango. La empresa ofertaba préstamos al 5% de interés y a inversionistas ofrecía pagar un 10%.
Según la investigación, parte del dinero de los inversionistas ha ido a parar a la compra de 231 vehículos, que son 146 buses, 50 taxis y una flota de camiones para fletes. Orellana, quien ya está detenido, ya contaba con antecedentes por el delito de estafa desde 2020, cuando fue investigado en Chalatenango. También se le ha detectado vinculaciones con la pandilla MS 13.






