El Salvador cerró 2025 con un desempeño fiscal histórico, al alcanzar ingresos corrientes y contribuciones por $8,298.3 millones, según la Dirección General de Tesorería del Ministerio de Hacienda. La cifra representa un aumento de $647.9 millones frente a 2024 y un crecimiento interanual del 8.5 %, impulsado por una mayor actividad económica y una mejora en la recaudación.
Los ingresos tributarios concentraron la mayor parte del total, con $7,986.1 millones, equivalentes a un alza del 8.4 %. Este resultado se mantuvo acorde con las proyecciones oficiales y reflejó un mejor cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) se consolidó como la principal fuente de recursos, al generar $3,817.6 millones, un 9 % más que el año anterior. El dinamismo estuvo liderado por el IVA a la importación, que creció 10.6 %, mientras que el IVA interno registró un incremento del 7.2 %.
Por su parte, el Impuesto sobre la Renta (ISR) alcanzó $3,328 millones, con un crecimiento del 7.3 %. A este desempeño se sumaron avances en derechos arancelarios, impuestos selectivos al consumo y otros gravámenes, destacando el fuerte aumento en los impuestos asociados a transferencias de bienes raíces y primas de seguros.
El ministro de Hacienda, Jerson Posada, afirmó que estos resultados responden a la modernización del sistema tributario, la facturación electrónica y el combate a la evasión fiscal. Añadió que el país proyecta cerrar 2025 con un superávit primario cercano al 1.9 % del PIB, fortaleciendo la sostenibilidad de las finanzas públicas y generando mayor espacio para inversión y programas sociales.






