El Presidente Nayib Bukele ha implementado el plan “Cero ocio”, una iniciativa que busca transformar el sistema penitenciario del país al involucrar a los reclusos en proyectos de construcción para las comunidades salvadoreñas. Este programa no solo promueve la reintegración social de los internos, sino que también contribuye directamente al desarrollo del país.
Vestidos con uniformes amarillos, los presos trabajan en tareas como albañilería, pintura, carpintería y electricidad, demostrando que el esfuerzo colectivo puede generar cambios positivos para toda la sociedad.
Las imágenes difundidas por el gobierno muestran a decenas de reclusos trabajando con dedicación, manipulando herramientas y materiales para dar forma a nuevas instalaciones del país, como escuelas. Según las autoridades penitenciarias, los internos que participan en este programa son cuidadosamente seleccionados y clasificados según sus habilidades y antecedentes, lo que les permite desarrollar destrezas laborales y mantenerse ocupados en actividades productivas.
Este enfoque, que también incluye labores agrícolas y de remodelación de infraestructura, ha sido destacado como una oportunidad para que los reclusos encuentren propósito y contribuyan al bienestar de las comunidades.
El plan “Cero ocio” se suma a las políticas de seguridad implementadas por el Gobierno de Bukele, que han logrado reducir drásticamente los índices de violencia en el país. Con iniciativas como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) y el régimen de excepción, El Salvador ha experimentado una histórica disminución de la tasa de homicidios.






