La calificadora de riesgo estadounidense, Moody’s Ratings anunció el pasado 6 de febrero la mejora de la perspectiva de la calificación de El Salvador de estable a positiva, ratificando al mismo tiempo las calificaciones de emisor y de deuda sénior no garantizada en moneda extranjera a largo plazo en B3.
«El cambio de perspectiva a positiva refleja nuestra expectativa de que la consolidación fiscal sostenida, el fortalecimiento de los colchones de liquidez y la reducción de las necesidades de financiamiento bruto mejorarán gradualmente los indicadores fiscales y crediticios de El Salvador», explicó en un comunicado la calificadora.
La agencia subrayó que «la mayor credibilidad de la política fiscal, respaldada por la adhesión al programa del FMI, y las mejoras sostenidas en la seguridad interna aumentan la probabilidad de un mayor crecimiento del PIB y mejoras crediticias duraderas». Este entorno, añadió, sienta bases más firmes para un crecimiento económico sostenido en el mediano plazo.
Con base en los resultados observados hasta noviembre de 2025, la calificadora estimó que el déficit fiscal se redujo al 3 % del PIB al cierre de 2025, lo que representa una disminución de 1.5 puntos porcentuales respecto al año anterior. Además, prevé que el déficit continúe reduciéndose hasta el 2.3 % del PIB en 2026 y el 2.2 % en 2027.






